A la hora del pre-sínodo de los jóvenes, que se celebra esta semana en Roma, hará su aparición este jueves un libro en forma de diálogo con el Papa francisco, del autor Thomas Leoncini, titulado «Dios es joven.». El periódico La Croix publica algunos párrafos.

«Creo que tenemos que pedir perdón a los jóvenes porque no siempre les tomamos en serio. No les ayudamos siempre a encontrar su camino ni los medios que les permitan no terminar en la exclusión. A menudo, no sabemos hacerles soñar y no somos capaces de entusiasmarles, …

«Para entender a un joven hoy, hay que comprenderle ‘en movimiento’. Uno no puede quedarse quieto y pretender estar en la misma longitud de onda que él. Si queremos dialogar, tenemos que movernos y será él entonces el que aminore el paso para escucharnos, será él quien decida escucharnos, … Éste será el camino por el que progresaremos, …

 

Un joven es un poco un profeta y tiene que tomar conciencia de ello, … Los jóvenes saben condenar, incluso cuando a veces expresen torpemente sus juicios. Tienen también la capacidad de escrutar el porvenir y ver a lo lejos. Pero los adultos son crueles y – a menudo – abandonan esta fuerza a ellos mismos. Con frecuencia desenraizan a los jóvenes y en lugar e ayudarles a ser profetas para bien de la sociedad, los convierten en huérfanos y en excluidos. Los jóvenes de hoy crecen en una sociedad sin raíces, …

A mi modo de ver, un camino posible es el diálogo, ¿el diálogo de los jóvenes con los ancianos? una interacción entre los jóvenes y los mayores, incluso pasando temporalmente por encima de los adultos – la generación intermedia -.

Pero esta sociedad excluye a los unos y a los otros, excluye a los jóvenes por la misma razón que excluye a los ancianos. Sin embargo, la salud de los mayores es dar a los jóvenes memoria, ¿no es esto lo que convierte a los mayores en los verdaderos soñadores del porvenir? Mientras que la salud de los jóvenes es comprender estas enseñanzas, estos pensamientos y sacarlos adelante en profecía, …

Los ancianos soñadores y los jóvenes profetas ¿no serán la salud de nuestra sociedad desenraizada?: dos generaciones de excluidos quizá nos puedan salvar a todos.»

Dieu est jeune / Dios es joven, respuestas del papa Francisco, traducido del italiano por Françoise Bouillot, ediciones Robert Laffont-Presses de la Renaissance.