” Nosotros somos discípulos de Jesús. Yo soy Andrés y  este es Nathanaël. ”

Dos laicos asociados, adornados con vestidos llevados por unos discípulos, semejantes a los del tiempo de Jesús, abrieron la asamblea anual de la Familia Menesiana en Trois-Rivières, los pasados días 22 y 23 de septiembre en la casa de la Madona.

Numerosos talleres e intercambios acompañaron los momentos de fraternidad y gran profundización. Christian, Anne y Denise reunieron a la Familia de los Asociados.

Estas son las ideas principales recogidas, resumiendo las convicciones e intuiciones de los diez equipos:

– Saber escuchar en estos momentos actuales para poder acoger mejor.

– Mostrar lo que somos, acogiendo a los demás con las manos vacías.

– Dios es Amor, Él va por delante. Yo creo en él y le sigo.

– Somos unos discípulos llamados a llamar a otros. Atrevernos a confiar en Dios, que va por delante, a pesar de nuestras limitaciones.

– Dios confía en mí, con lo que yo soy, sobre todo con mi corazón.

– Relación con Jesucristo… la más honesta posible. Relación con los demás…mutuamente.

Testimonios y compromisos

– Dios está siempre ahí con su Espíritu Santo. Nos precede en todas partes y prepara nuestros corazones.
– Ponernos a la escucha de la Palabra de Dios: ¿Qué haría Jesús? Frecuentarla y, a través de ella, celebrar lo que soy.

– La certeza de que el carisma menesiano seguirá adelante si cada uno se compromete.

– Escuchar y estar abierto a todas las posibilidades, convencido de que Dios está ahí.