¡ Los formadores también necesitan formarse! Los 5 Maestros de Novicios de la Congregación y los 3 Directores de Escolasticado se reunieron en la Casa, del 2 al 7 de Marzo, con el Consejo General para una sesión de formación y reflexión. Estos formadores tienen la responsabilidad de 15 novicios y 60 escolásticos, que están actualmente en nuestras casas de formación de la Congregación.

Los formadores analizaron con el Consejo general las numerosas realidades vividas por los Hermanos jóvenes en  formación.

Su misión como formadores es esencial para el Instituto. Los jóvenes acogidos en las casas de formación hoy día, progresan al mismo ritmo que la sociedad, allí dónde se encuentran, e independientemente del continente en que estén. Estos cambios tienen que ser integrados constantemente en el tipo de formación, de ahí el interés de este encuentro y la riqueza del compartirlo juntos.

Estas son las impresiones de los formadores al final de este Encuentro Internacional.

Vivir una experiencia. «Venimos a Roma para intercambiar ideas, sin duda – ¡ y estamos acostumbrados a ello en el tema de la formación! Pero en Roma venimos, sobre todo, a vivir una experiencia,  que es el primer objetivo de la formación. Es la experiencia de la ‘ centralidad de Cristo ‘ que nos ha reunido de todas las partes de la Congregación para reanimar nuestra pasión por Él y reenviarnos a los jóvenes para acompañarles en el mismo camino. » Hno. Michel Gougeon, Manila.

Hacer equipo. «Es bueno formar un equipo en la Congregación para acoger y acompañar a los jóvenes «, recomienda el Hno. José Bellanger, de Haití.

Alegría y pasión. “Dos ideas fuertes: La primera, vivir con alegría y pasión la misión de formador. El testimonio es el primer servicio de formación que podemos ofrecerles a los jóvenes que acompañamos. Y La segunda, acompañar a los jóvenes a conocerse a sí mismos para que, desde la riqueza de su ser, puedan acoger y responder con libertad y gozo a la vocación que han recibido de Dios Padre.”   Hno. Carlos Lovato, Luján de Cuyo, Argentina.

Otro Cristo. » El formador debe ser » otro Cristo «, un enamorado de Cristo, totalmente entregado al Señor. Es consciente de que es el Espíritu Santo el verdadero formador – así, con mucha humildad, el formador tiene en cuenta todo el carácter global del joven (cuerpo, espíritu, sentimientos y emociones) para formarlo y llegar a ser una imagen de Cristo en el seno de la Congregación de Juan María de la Mennais. » Hno. Jean Herbinière, Dapaong, Togo.

Actitud de vida. » Para mí, una de las ideas fuertes recibidas a lo largo de esta sesión, queda resumida en esta frase de Amadeo CENCINI: » FORMAR ES APRENDER A APRENDER: «DOCIBILITAS» «; formar a una persona libre y activa y responsable, que ha aprendido a aprender… capaz de dejarse formar cada día por la mano de Dios a través de las vicisitudes de la vida. “Docibilitas » es una actitud de vida: ponerse en las manos de Dios a través de las mediaciones humanas recibidas como mediadoras de la gracia de Dios. » Hno. Stéphane Le Pape, Yogyakarta, Indonesia.

Toda la persona. «La formación integral de toda la persona para la misión en Familia Menesiana, y con el espíritu de Juan María de la Mennais » tiene una gran importancia. Hno. José Tinkasimire, Kisubi, Uganda.

Aprender a aprender. » Recuerdo, sobre todo, la idea de una formación a la «docibilitas» que debe comenzar por la toma de conciencia que en nuestra pedagogía de la formación se trata de formar personas libres y activas y responsables, que » han aprendido a aprender «, capaces de dejarse formar cada día por la mano de Dios a través de las vicisitudes de la vida, la comunidad, las relaciones, el contexto eclesial y social, los éxitos y fracasos… » Hno. Simón Alphonse, Abidján, Costa de Marfil.