Pascua: El Misterio Pascual en el corazón de nuestras realidades congregacionales

El Misterio Pascual en el centro de nuestra realidad como Congregaciones

Muchas de nuestras instituciones atraviesan momentos difíciles, donde la sensación de estar en la oscuridad a veces es más fuerte que la luz que nos guía. La tentación sería entonces lamentarnos, llorar como María Magdalena ante la tumba, añorar una grandeza pasada, aferrarnos a las chispas de la vida sin percibir el fuego de Cristo resucitado que ya arde en nuestro interior.

Aún en la Pasión y el dolor, o incluso en el tiempo del Sábado Santo y en el gran silencio, pidamos la gracia, los unos por los otros, de discernir las luces de la Pascua que calientan, guían y dan vida más allá de todo lo que podríamos imaginar.

Abramos los ojos y el corazón para despertar de nuestro letargo y percibir lo que ya brota como un destello de resurrección. Todos los que trabajan a nuestro lado son como pequeñas piedras que marcan nuestro camino, gracias a los muchos pasos que cada uno de ellos da, gracias a los muchos recursos que se despliegan para ayudarnos y apoyarnos… A través de nuestra apertura a los demás, Dios nos abre un camino. ¡Cómo no darle gracias!

Este es el momento en que Dios tiene prisa:
Con su mano cubre las aguas,
De ello extrae un mundo nuevo.
¡La vida está resurgiendo por todas partes! (Didier Rimaud)

Hermana Ann ALMODOVAR, Vicepresidenta de CORREF (Conferencia de Religiosos y Religiosas de Francia)

¡Felices Pascuas a todos!