Con ocasión de la fiesta de Pascua, el Consejo General de la Congregación ha dirigido un mensaje a todos.

“Un saludo de la Casa, la Casa Generalicia de Roma.

Solidarizándonos en la oración con todos los afectados de una u otra manera, como ya lo hemos hecho con la Familia Menesiana de España,

nosotros, los miembros del Consejo General, queremos asegurar nuestra cercanía a cada Hermano individualmente y a cada laico, allá donde cada uno esté durante este tiempo de aislamiento.

Ofrecemos esta humilde comunicación como símbolo de nuestra presencia junto a vosotros, como una invitación a una nueva esperanza. En efecto, no tenemos que perder la esperanza.

Que nuestra celebración de la Resurrección de Nuestro Señor, en estas circunstancias tan particulares, nos ayude a mirar más allá del vacío decepcionante de nuestras aulas, de la inmovilidad de todas las actividades, o de las puertas cerradas de nuestras iglesias… y nos ayude a levantar los ojos hacia Jesús que está vivo, que vive en nosotros mismos y vive para toda la Humanidad.”