Los Hermanos en Saint-Marc, Haití, 1937

200 años. «¿Cómo haremos fructificar esta herencia? » pregunta el Hno. Hervé Zamor en su carta a la Familia Menesiana, que acaba de publicarse, para leer aquí.

Cómo no maravillarnos ante este rico patrimonio – figuras, acontecimientos… – llenos de disponibilidad, de esperanza, audacia, dulzura y credibilidad?

¿Cómo no apoyarse en aquellos pioneros que supieron construir su vida sobre la roca de Dios solo, abandonándose a la Providencia? »

Uno tras otro, estamos inmersos en el encuentro de audacia del Hno. Zoël, panadero en medio de una hambruna, la esperanza del Hno. Ambrosio frente a los fracasos en las Antillas,

El Hno Célestin Auguste en las Montañas Rocosas, en la misión Sta María en 1907.

la dulzura del Hno. Jacinto, el Santo de Baja Tierra, la credibilidad del Hno. Arturo frente a los insurrectos del Fuerte de Francia.

El Hno Constantin Marie delante dela puerta de la Casa Holy Cross en Alaska, en 1907.

“Pido al Señor que os bendiga y que fecunde todo el trabajo de vuestras manos, haciendo descender sobre el mismo, el rocío del cielo.»

Texto de la Carta a la Familia Menesiana.