La Congregación honra a María, la Madre de Dios, como su patrona muy especial. La Regla de vida invita naturalmente a dirigirse a la Virgen.

En este mes de mayo y en este tiempo de crisis sanitaria con sufrimientos vividos en todos los continentes, el Papa Francisco propone descubrir la belleza del Rosario, en casa, en familia, en las comunidades, encomendándose a María.

¿El secreto para rezar el rosario? «La sencillez», explica el Papa. «Contemplar juntos el rostro de Cristo con el corazón de María, nuestra Madre, nos hará aún más unidos como familia espiritual y nos ayudará a superar esta prueba. »

Las imágenes de las estatuas de María presentadas aquí fueron tomadas en la comunidad de los Hermanos en Nanclares de la Oca, España. Fueron realizadas por el Hno Mariano Gutiérrez. Es también una ocasión para recordar a los 7 Hermanos de la comunidad de Bilbao fallecidos el pasado mes de marzo.

En comunión, el Papa Francisco propone una oración para rezar al final del rosario.

“Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza. Nosotros nos confiamos a ti, salud de los enfermos, que junto a la cruz estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe.

Tú, Salvación de todos los pueblos, sabes de qué tenemos necesidad y estamos seguros que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y  hacer lo que nos diga Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección.

Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios. No desprecies nuestras súplicas ya que estamos en la prueba y líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita”.