Saint-Malo y la Chesnaie

Juan María de la Mennais nació el 8 de septiembre de 1780 en Saint Malo, donde su padre era armador. En varias ocasiones, cuando
escaseaban los alimentos, él enviaba sus barcos para satisfacer las necesidades de la región maluina, vendiendo por debajo de su precio normal el trigo, el lino y el cáñamo.

La infancia de Juan María está marcada por la Revolución francesa. Cuando era adolescente, en los años del Terror, daba pruebas a menudo de audacia y generosidad ayudando a los sacerdotes perseguidos. Estudiaba solo, aprovechándose de la vasta cultura de su tío, y profundizando en su fe gracias al acompañamiento espiritual de los sacerdotes Engerran y Vielle.

Fue ordenado sacerdote el 25 de febrero de 1804 en Rennes. Durante varios años fue a la vez Vicario de la Catedral y Profesor del seminario en Saint-Malo.

Agotado, tuvo que descansar. Con su hermano Feli, aprovecha la oportunidad para completar su formación personal : en la casa de campo de la Chesnaie, estudia Filosofía, lenguas clásicas y  Patrística … Juntos, publican dos obras que llamaron la atención : « Reflexiones sobre el estado de la Iglesia en Francia » y « Tradición de la Iglesia sobre la Institución de los obispos ».

Es en este periodo intelectual fecundo, donde brota un plan audaz para la renovación de la fe en Francia, que inspirará sus grandes y futuras acciones.

Vuelve a su servicio sacerdotal en Saint-Malo. Pero, en 1813, por orden de Napoleón, el seminario se cierra ; la empresa familiar, arruinada por el bloqueo continental, se declara en quiebra. El Padre Juan se ocupa de la liquidación de los bienes y se siente libre : Acepta el ofrecimiento del Obispo de Saint-Brieuc que le llama para ser su secretario.

Saint-Brieuc y Paris

A principios de 1815, muere repentinamente el obispo de Saint-Brieuc. A sus 35 años, Juan María de la Mennais se coloca a la cabeza de la 20140726_144508diócesis por un periodo de cinco años. Bajo su impulso, renace la vida cristiana : organiza retiros para los sacerdotes, activa las misiones populares, apoya la vida monástica y reforma los seminarios. Pero lo que más le preocupa es la juventud: en Saint-Brieuc, es testigo directo de la delincuencia ; está convencido de que la educación debe ser una prioridad para su tiempo.

En 1819, comienza a reunir algunos jóvenes para formarles y hacerles maestros. Tres años antes, en Auray, el Padre Gabriel Deshayes se le ha anticipado en un proyecto idéntico. El 6 de junio de 1819, firman un pacto de unión : es el origen del Instituto de los Hermanos de la Instrucción Cristiana.

En noviembre de 1819, se nombra un nuevo obispo en Saint-Brieuc ; Juan María de la Mennais facilita las cosas aceptando la función de Vicario general de la Gran Capellanía de París, donde participa durante dos años en el nombramiento de los obispos de Francia y de los capellanes castrenses.

Ploërmel

El 16 de noviembre de 1824, Juan María de la Mennais se instala en Ploërmel en el antiguo Convento de las Ursulinas, que se convertirá con el tiempo en el centro de la Congregación.

En coches de aquella época, recorre incansablemente la Bretaña creando nuevas escuelas, según las solicitudes de sacerdotes y alcaldes. Cuando regresa a Ploërmel, abre el gran número de cartas que le esperan. Da consejos a sus Hermanos, aclara su concepto de educación, importuna a los Gobernadores reclamando justicia o pidiendo subvenciones, escribe a los Ministros para pedir la libertad que las nuevas reglamentaciones erosionan constantemente. Es consultado por el Conde de Falloux antes de la promulgación de la ley de 1850.

En 1836, el gobierno le pide ayuda para preparar la emancipación de los esclavos. Por eso,
algunos Hermanos se embarcan hacia la Martinica, la Guadalupe, el Senegal, San Pedro y Miquelón y la Guayana francesa.

Moderniza la enseñanza agrícola, la náutica o la industrial. Populariza la enseñanza primaria en Bretaña. Al final de su vida, el Instituto cuenta con 852 Hermanos y 349 escuelas.

El 3 septiembre de 1859, tres Hermanos salen de Ploërmel hacia la Polinesia francesa. Desembarcan en Tahití el 17 de octubre de 1860 después de trece meses de viaje. Éste fue el último envío de misioneros de Juan María de la Mennais, que murió el 26 de diciembre de 1860.