EVENTOS… mes tras mes… 200 años :

Octubre 1817. Los primeros pasos de las Hijas de la Providencia en la calle Grenouillère.

   Después de la Misión de 1816 en Saint-Brieuc fue elegida Presidenta de las Damas. Deseosa de consagrarse a obras pías, acompañó en un primer momento a la Srta. Corbion,-  piadosa feligresa de la catedral -, en sus obras de caridad. La srta. Corbion murió pronto. La srta. Cartel se unió con Marie Connan, Annie Chaplain y más tarde con la srta. Julie Bagot. Juntas, impulsadas por esta última, fundaron, en una casa llamada ‘la Grenouillère’ un establecimiento destinado a las huérfanas. Al principio se presentaron cuatro.

Más adelante, las cuatro asociadas acordaron admitir también a niñas para enseñarles el catecismo y los  rudimentos de lectura y escritura, … Pero la srta. Bagot consideró que esta nueva actividad se apartaba de los objetivos iniciales y consumía los escasos recursos de la Institución y propuso que se despidiera a los alumnos. Juan Mª, solicitado como árbitro, animó a llevar adelante los dos apostolados y la srta. Bagot se separó de sus compañeras para continuar, sola al principio, su apostolado con las huérfanas.

De ahí nacerían dos Congregaciones religiosas: Las Hijas de la Providencia de Saint-Brieuc y las Religiosas de Nuestra Sra. de la Providencia, que se convertirían más tarde en las Religiosas de la Sda. Familia.

          Laveille, pg. 292-299


Septiembre de 1817: Retiro en Auray de los primeros discípulos de Gabriel Deshayes.

El H. Hippolyte Morin escribía en una carta del 1 de mayo de 1868, sobre el primer retiro de Auray, al H. Augustin de Saint-Laurent-sur-Sèvre:

«En el mes de septiembre de 1817, hicieron un retiro con los HH. de las Escuelas Cristianas. Como el establecimiento de Auray (la casa de Auray fue la primera que tuvieron los HH. en Bretaña después de la Revolución de 1793) pertenecía al P. Deshayes (ya que fue él quien les llamó y les ayudó a construir las clases de Manéguen – las dos palabras bretonas son mané guen = montaña blanca) no resultó difícil lograr que estos jóvenes, que eran siete, hicieran allí los Ejercicios Espirituales. Este Retiro, el primero que hicieron nuestros Hermanos, lo presidió un gran amigo de Juan Mª, el P. Villeneuve [párroco de la Cartuja de Auray, nota del redactor], en una de las clases de los HH. porque la capilla era muy pequeña. después de las conferencias, los jóvenes Postulantes salían a confesarse a los Capuchinos, al hospicio, etc … Se juntaban en la casa cural para las comidas y para dormir.»

                                                        AFIC 080-06-005 LaveilleI, nota de la pg. 331.


AGOSTO 1817 : Retiro de los Sacerdotes de la Diócesis de Saint-Brieuc. El Padre de la Mennais alerta a los Sacerdotes de los peligros de la ‘Escuela Mutua’.

            La diócesis, bajo el impulso de Juan Mª de la Mennais, organiza dos Retiros para los eclesiásticos, el primero en agosto y el segundo en septiembre. El Vicario Capitular aprovecha para hablar a los sacerdotes sobre el proyecto Carnot, elaborado durante los ‘Cien Días’ y que preconizaba el ‘Método lancasteriano’. Pone en guardia sobre los peligros del método y las intenciones secretas de los promotores. (Doc 164, p. 556).

Ya, el 16 de junio, en una carta al párroco de Saint-Servan, Juan Mª de la Mennais escribía: «El método en sí está viciado: los alumnos están en continuo movimiento, […] Se alardea de la rapidez con la que los chicos aprenden lo que se enseñan unos a otros, […] pero ¿se completa [su] educación moral?» Y en agosto, durante una visita a Trégor, reúne a los miembros del Comité de Instrucción Primaria de Lannion y les pone en guardia contra el Método lancasteriano y contra la apertura de una ‘escuela mutua’ en Lannion. (L 629).

Dos años más tarde, el Padre explica en un folleto sobre la “Enseñanza Mutua” las limitaciones y los verdaderos peligros del método promovido por el gobierno. Todo esto ya lo había él previsto en 1817.

Estos dos retiros les brindan también la oportunidad a los Vicarios Capitulares de pedir a los sacerdotes constitucionalistas que se retracten. Todos menos uno, el sacerdote decano de Paimpol, aceptaron la regularización de su situación, sellando con ello la unidad de los sacerdotes de la Diócesis.


Julio 1817 : Firma de un nuevo Concordato.

La tumba de Mons. Cafarelli, en St-Brieuc

El 11 de junio de 1817, después de 3 años de conversaciones se firma un nuevo Concordato. Deroga el de 1801 y renueva las principales disposiciones del Concordato de 1516, sin embargo con algunas restricciones.

Este Concordato, preveía 72 diócesis, incluyendo el restablecimiento de la de Saint-Malo. Al no ser validado, nunca entró en vigor y Francia quedó bajo el régimen del Concordato de 1801 hasta la Ley de Separación de 1905.

El 11 de octubre se dio a conocer la lista definitiva de los Obispos nominados para las sedes vacantes. Mgr. Groing de la Romagère fue nombrado para la diócesis de Saint-Brieuc pero no llegará a tomar posesión hasta el 15 de noviembre de 1819.

Ante la eminencia del nombramiento del nuevo Obispo, los Vicarios Capitulares aplazan muchas decisiones.

Confrontar: ‘Correspondance Générale’ I, l607, 610, 611.


Principios de junio de 1817: segundo encuentro entre Gabriel Deshayes y Juan Mª de la Mennais.

A finales de mayo o principios de junio de 1817 (la correspondencia general de Juan Mª revela un vacío del 4 al 11 de junio) Juan Mª viaja a Morbihan y visita, entre otros, al P. Deshayes, para buscar los tres aspirantes para el Noviciado de los HH. de las Escuelas Cristianas, condición indispensable para la venida de los HH. de la Salle a Saint-Brieuc.

Una carta del sacerdote Tresvaux, recientemente nombrado por el Vicario Capitular párroco de Roche-Derrien, confirma este viaje. El 15 de junio de 1817, escribía a Juan Mª: «Hace ocho días, viajé a Santa Ana de Auray y a Vannes, … Me encantó la caridad de los Sres. Eclesiásticos con los que me encontré. No le han olvidado y el Superior de Santa Ana me ha encargado que le diga que le gustaría mucho que repitiera sus visitas.»

Esta visita a Gabriel Deshayes deja bien claro el interés de Juan Mª de la Mennais por la implantación de los HH. de las Escuelas Cristianas en Saint-Brieuc.

Los tres aspirantes pedidos por los Hermanos de las Escuelas Cristianas entran en el Noviciado, el primero en julio, y los otros dos en septiembre. (CG II, L743).

Confrontar: Laveille, Tomo I, p. 181 / ‘Estudios Menesianos’, nº 5 pg.38.


10 de mayo 1817: Primer encuentro entre Juan Mª de la Mennais y Gabriel Deshayes.

Calle St-Gilles, St-Brieuc

El 10 de mayo de 1817, Gabriel Deshayes añade una nota a una carta de Juan Mª de la Mennais al H. Gerbaud, superior general de los HH. de las Escuelas Cristianas, en estos términos: «El Sr. de la Mennais me pide que me una a él para pedirle que se comprometa a abrir un centro de Hermanos en la ciudad de Saint-Brieuc. Acepto su invitación con el mayor placer …»

Esta fecha nos sitúa en el primer encuentro de nuestros dos Fundadores. Según cuenta el H. Célestin-Paul Cueff (EM nº5), el párroco de Auray, Gabriel Deshayes, vicario general de Vannes y el sacerdote Juan Mª de la Mennais, vicario capitular de Saint-Brieuc, conocían la reputación de cada uno, por la prensa, principalmente por “El amigo de la religión” que había publicado el 1º de junio de 1816 un artículo sobre las obras de caridad del párroco de Auray.

Pero, ¿qué venía a hacer Gabriel de Deshayes a Saint-Brieuc, el 10 de mayo de 1817? El H. Auguste Auvray afirma: “Los dos Fundadores se habían escrito y el P. Dashayes se trasladó a Saint-Brieuc para compartir lo que pensaba con Juan Mª de la Mennais. […] Corría el año 1817.” El periodista Louis de Kergorlay, después de la entrevista con Juan Mª de la Mennais en 1849 afirma: “Habiendo tenido conocimiento de los trabajos del administrador de la diócesis de Saint-Brieuc, al que no conocía, (el P. Deshayes) vino por iniciativa propia a tener un encuentro con él (Juan Mª de la Mennais).”

A falta de otras explicaciones, aceptamos este testimonio y reconocemos la mano de la Providencia que favoreció este capital encuentro para los comienzos de nuestra Congregación.

Confrontar ‘Estudios Menesianos” nº 5 / ‘Correspondencia General’, L579, pg. 522.

BICENTENARIO DE LA CONGREGACIÓN

Mostrar más

Dos fechas importantes, dos acontecimientos fundacionales :

  • 6 de junio de 1819: Firma del Tratado de Unión por Juan María de La Mennais

    y Gabriel Deshayes

  • del 9-20 de septiembre de 1820: Gran Retiro común de Auray con asistencia de nuestros dos Fundadores.

El 6 de junio de 2019, celebraremos el 200º aniversario de la firma del ” Tratado de Unión ” de nuestros Fundadores.

En septiembre de 2020, será la celebración del 200º aniversario del primer Retiro de nuestros primeros Hermanos con la asistencia  de los dos Fundadores. En esta ocasión recibieron la primera Regla, la sotana, el crucifijo, el nombre: Hermanos de la Instrucción Cristiana, y la divisa: Dios Solo.

Hemos decidido celebrar este acontecimiento dando gracias por el pasado de nuestra Congregación que, a pesar de las pruebas, no ha dejado de dar el testimonio de Hermanos unidos en el seguimiento de Jesús, para la educación de los niños y los pobres.
Celebraremos también este aniversario con un renovado espíritu misionero. Por eso hemos elegido el eslogan: ” Una nueva página”. Deseamos que esta celebración sea una ocasión para escuchar la llamada del Espíritu y partir a nuevas tierras de misión.


CALENDARIO DEL BICENTENARIO:

6 de junio de 2017:
Lanzamiento del primer año, con el tema: Discernir juntos. Trataremos de seguir a nuestros dos Fundadores que buscaron, cada uno por su lado, responder a la llamada de Dios, pero que decidieron hacerlo juntos cuando les pareció que Dios se lo pedía así. Este primer año  nos preparará directamente al Capítulo General de marzo de 2018.

6 de junio de 2018:
Lanzamiento del segundo año, con el tema: Llamar a discípulos. Llevaremos esta pregunta fundamental: ¿ De qué discípulos necesitamos, y para qué misión?

6 de junio de 2019:
Lanzamiento del año del bicentenario, con el tema: Partir para la misión. Este año se terminará el 20 de septiembre de 2020, aniversario de la clausura del retiro de Auray. Trataremos, pues, durante ese año, de dejarnos llevar por la llamada del Espíritu por los caminos del mundo.