En este Domingo de Ramos con la plaza de San Pedro desierta, el Papa Francisco se ha dirigido especialmente a los jóvenes en esta jornada dedicada a ellos.

Aquí ilustramos escenas de la Semana Santa a partir de las vidrieras de la capilla del Juniorado Notre Dame de Châteaulin, – Finistère, Francia- realizadas por Maurice Rocher, como un himno a la luz.

“Amar, rezar, perdonar, cuidar de los demás, tanto en la familia como en la sociedad, puede costar. Esto puede parecer un viacrucis. Pero el camino del servicio es el camino vencedor, que nos ha salvado y nos salva la vida.

Quiero decir esto especialmente a los jóvenes en esta Jornada, que desde hace treinta y cinco años está dedicada a ellos.

Queridos amigos, mirad a los verdaderos héroes, que aparecen estos días: No son los famosos, con dinero y éxito, sino los que se dan a sí mismos para servir a los demás. Sentíos llamados a arriesgar vuestra vida.

¡No tengáis miedo de gastarla por Dios y por los demás, saldréis ganando con ello! Porque la vida es un don que se recibe entregándose.»


«Hoy, en el drama de la pandemia, ante tantas certezas que se desmoronan, ante tantas expectativas traicionadas, en el sentido del abandono que nos encoge el corazón, Jesús nos dice a cada uno de nosotros: Ánimo. Abre tu corazón a mi amor. Sentirás el consuelo de Dios que te sostiene».

Capilla del Juniorado Notre Dame, Penfeunteun, Châteaulin, Francia. Un himno a la luz.